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La educación de los pobres debe comenzar desde abajo

 

En la Argentina la educación primaria es obligatoria desde hace más de 100 años, recientemente se acaba de extender dicha obligatoriedad al nivel secundario sin embargo una gran parte de nuestra juventud y niñez, la del sector más pobre , no accede a estos niveles y si lo hace no reciben las herramientas mínimas para su desempeño en la actual sociedad del conocimiento . La educación que reciben hoy los pobres no es una herramienta eficaz para salir de su pobreza, sino por en contrario ayuda a consolidar su situación social.

De cara al Bicentenario de nuestra Nación, es hora que enfrentemos esta realidad y busquemos respuesta a esta pregunta fundamental para nuestro destino : ¿como enfrentar la desigualdad educativa de los niños mas pobres ,que condiciona su futuro y el de la Nación toda ¿Como organización no gubernamental interesada por la realidad del sector mas excluidos de nuestra ciudad nos permitimos algunas consideraciones en vista a responder a este interrogante.

 

Como paso fundamental para revertir esta situación creemos que es necesario cambiar el criterio de orden de prioridades en la educación y asumir una estrategia “de abajo hacia arriba” , tanto en el sentido de darle más educación al que más necesita como en el sentido de priorizar los niveles educativos iniciales sobre los superiores. Es necesario asumir una discriminación positiva hacia los pobres, dándoles la mejor educación con más recursos y con las mejores estrategias y tecnologías .

 

Como primer paso para implementar esta discriminación positiva se de be hacer desde el jardín de infantes y trabajar para que todos los niños pobres accedan a este nivel educativo .

 

La situación actual de nuestro sistema educativo refleja una relación directa entre ingresos y acceso a la educación inicial, mientras 63,9% de los niños de los sectores más ricos asiste a una sala de 3 años contra el 13,6 % de los niños excluidos. Mientras que el 92,2% de los niños de 4 años de las familias más pudientes asisten al jardín, solo el 40,8 % de los mas pobres concurre. Según estudios de la Diniece (Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa) entre el año 1990 y 2003 la tasa de chicos asistentes a las salas de 3 años creció un 88% en los grupos de mayores ingresos, mientras que la asistencia entre los chicos mas pobres no se registraron cambios en dicha tasa en igual periodo.

 

 

Crecer en la exclusión

 

Investigaciones científicas han demostrado que la mayor parte del desarrollo cerebral ocurre antes de que el niño cumpla dos años y, es en ese pequeño lapso, cuando los niños adquieren la capacidad de pensar, hablar, aprender y razonar, además, se forman los fundamentos del comportamiento social que los marcarán durante toda la vida adulta.

 

Cuanto más temprana y oportuna sea la estimulación mayor será el impacto positivo en el crecimiento y desarrollo del niño. La plasticidad del cerebro, permite modificar conductas o funciones y adaptarse a las demandas del contexto. La falta de estimulación puede tener efectos permanentes e irreversibles en el desarrollo del cerebro, se altera su organización y las posibilidades de configurar las estructuras funcionales que han de constituir la base fisiológica para las condiciones positivas del aprendizaje.

 

La desnutrición en los primeros años de vida puede acarrear daños irreparables en el desarrollo físico y mental del niño.

 

La falta de un contexto cultural apropiado y la falta de estímulos psico- sociales afectarán el desarrollo intelectual y la formación de la personalidad en contextos socioeconómico y cultural propio de un barrio marginal, nos habla de esta paradoja a la que se refería Sarmiento: "Cuanto más educación necesita una persona, menos la solicita, ya que no la tiene

incorporada como valor".

 

Iniciar la educación sistemática del niño excluido desde el jardín de infantes permite atacar simultáneamente los distintos problemas que se presentan para un normal desarrollo la falta de estímulos del contexto social , la desnutrición infantil, el desarrollo integral temprano además de posibilitar un seguimiento sanitario adecuado y personalizado.

 

Nuestra experiencia de 14 años trabajando en un programa de jardines maternales para niños excluidos en la ciudad de Santa Fe, que cuenta con 18 jardines y mas de 600 niños atendidos anualmente nos permite afirmar que la educación inicial desde los dos años es la única herramienta para afrontar los daños que causa la extrema pobreza en el desarrollo y en la salud del niño. La asistencia del a este nivel educativo permite sentar las bases para su ingreso y la permanencia en los sucesivos niveles educativos y para asegurarle fundamentalmente las condiciones físicas e intelectuales necesarias para poder aprovechar eficazmente la enseñanza en la infancia y adolescencia.

 

 

Educar “desde abajo” es la única forma de estrechar la actual brecha educativa entre pobres y ricos y sentar así las bases para que la Argentina del segundo centenario pueda dar educación en cantidad y calidad a todos los argentinos.

 

 

 

 

Septiembre 2008

Movimiento Los sin Techo

 

 

MOVIMIENTO LOS SIN TECHO

San Jerónimo 3328

(3000) Santa Fe - Argentina

 

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